Cómo detectar problemas con el turbo

Cómo detectar problemas con el turbo

Ya te hemos contado las maravillas del turbo. Gracias a una turbina, este sistema logra aumentar la cantidad de aire que llega a la cámara de combustión. Con mayor cantidad de oxígeno hay una mejor combustión y se consigue más potencia del motor con cilindradas más bajas.

En la actualidad, todos los motores diésel del mercado cuentan con turbo y cada vez más mecánicas de gasolina. Lógico, pues se consigue mayores prestaciones sin que se dispare el consumo. El problema es que esa turbina gira a más de 200.000 revoluciones por minuto para poder cumplir su cometido y trabaja a temperaturas de (atención) hasta 1.000 grados centígrados. ¿Qué significa esto? Que es propenso a sufrir averías… que no son precisamente baratas.

turbo roto

La mayoría de los problemas con el turbo se deben a fallos de lubricación, nos cuentan los ingenieros de Total España. Por exceso, por defecto o por emplear aceite de mala calidad. Un exceso de carbonilla en el lubricante también puede provocar que el turbo se obstruya y se rompa.

¿Cómo saber si nuestro coche con turbo tiene problemas? Hay que prestar atención a determinados avisos:

  • Humo azul en el escape: Es un síntoma de uno de los fallos más recurrentes del turbo. El eje del turbo gira sobre unos casquillos de bronce que flotan sobre el aceite a presión (no hay por ahora rodamientos que soporten las velocidades de la turbina). Esos casquillos son herméticos, pero si hay fugas de aceite, éste pasará al sistema de admisión. El consumo de aceite se dispara y el color del humo de escape lo delatará. Cuando el turbo se rompe de golpe, la humareda es muy evidente.
  • Ruidos extraños: Si el eje sobre el que se mueve el turbo está mal lubricado, acabará sufriendo roces y romperá los extremos de las palas de la turbina. Si hay algún ruido extraño, lleva el coche al taller antes de que esas virutas lleguen a la cámara de los cilindros y el mal sea mayor. Si el sonido es agudo, y aumenta o disminuye en función de las revoluciones del motor, quiere decir que hay holguras en los casquillos sobre los que rueda el eje las turbinas (normalmente, también por problemas de lubricación).
  • Luz de fallo del motor y falta de potencia. El turbo ha de trabajar bien lubricado y limpio. Cuando hay demasiada carbonilla (un problema más grave en los diésel, puesto que generan más hollín) el sistema suele avisar del agarrotamiento de la “geometría variable”. Cuando pises el acelerador, éste no responderá como es debido (el turbo no entra en funcionamiento y el coche no tiene fuerza) ya que la propia electrónica impide que actúe para evitar males mayores.
  • Menores prestaciones. El control de presión del turbo se realiza mediante una membrana. Si ésta se perfora, la presión de soplado será irregular, se activará el modo de emergencia y tu coche no funcionará como es debido. Acude al taller cuanto antes.
  • Silbidos frecuentes. Los manguitos y abrazaderas pueden aflojarse o agrietarse a causa de los constantes cambios de presión. Lo notarás cuando el motor “silbe” de forma más grave al acelerar. Este sonido es como una especie de aspiración, aunque a veces es tan bajo que el conductor, por el ruido del tráfico o de la radio, no lo siente.

turbo lubricacion

Los expertos nos avisan de que la mayoría de estas averías pueden prevenirse con un mantenimiento adecuado del turbo. Las más habituales suelen estar relacionadas con el aceite:

  • No hay suficiente lubricante. Suele ocurrir porque la bomba de aceite tiene algún problema o porque un latiguillo se ha obstruido. Si esto ocurre, las piezas se estropean, debido a la fricción. Si el nivel del aceite baja, revisa manguitos y lugares por donde puede estar perdiéndolo.
  • El aceite está sucio: Para cuidar el turbo (y tu bolsillo) es clave un buen mantenimiento del aceite. Si no se cambia el filtro y el aceite cuando es debido, puede contener impurezas que acaben llegando al turbo y dañándolo.
  • Se usa un aceite no adecuado: Utiliza aceites sintéticos, ya que cuentan con aditivos detergentes que ayudan a evitar que esa carbonilla se una, el aceite se espese…. Y estropee el turbo. Y siempre, siempre, cambia el filtro cuando cambies el aceite.

Cambios automáticos: problemas y mantenimiento

Cambios automáticos: problemas y mantenimiento

Hace un tiempo que analizamos los diferentes tipos de cambio automático que existen en el mercado. Se trata de una opción que se ha ido haciendo un hueco cada vez mayor en Europa, gracias a que han evolucionado mucho (ya no gastan más que los manuales, en ocasiones todo lo contrario) y aportan mayor seguridad y comodidad.transmision-automatica

En los modelos más caros del mercado, es además una garantía de reventa. A pesar de que, de media, un cambio automático solamente supone un aumento del 2% del precio del coche, en segmentos como la berlinas y todoterrenos grandes contar con él supone una perder un 10% menos de valor a igualdad de kilómetros recorridos.

Puede que, a pesar de todo, haya gente reticente a este tipo de transmisiones, pensando que puedan dar problemas. Hemos contactado con los expertos de Total España para que nos explicasen las causas que pueden provocar averías, que se resumen en dos:

Nivel de aceite bajo. En un país como España, donde suele hacer calor, el cambio automático trabaja a una altísima temperatura, lo que degrada el eceite a una mayor velocidad, lo que puede terminar dañando los engranajes y mecanismos que lo componen.
No realizar los mantenimientos. Cuando estos se hacen regularmente surgen los problemas. Aquello de que una caja de cambios no precisa de mantenimiento, es un mito. Sí lo precisa. Poco, pero existe.
A ellos añadimos desde coches.com un mal uso (como puede ocurrir con el cambio manual). No conviene apurar marchas sin alcanzar la temperatura óptima, hacer hacer patinar el embrague, manejar el selector sin cuidado, acelerar de forma agresiva en lugar de pisando suavemente el pedal…

Lexus_IS_300h_69-650x366

Lexus_IS_300h_69

Con el paso de los años la fiabilidad ha aumentado y las averías caras son aisladas. Una de las formas en que una caja de cambios automática manifiesta los problemas es dando tirones a la hora de cambiar de velocidad. Este síntoma también puede tratarse de un problema con el caudalímetro (que no entrega la cantidad idónea de combustible), por lo que es mejor comprobar el origen del problema con una máquina de diagnosis en el taller mecánico.

Si estos tirones son ligeros (sin golpes o patinamientos), un cambio de aceite integral de la caja de cambios, que solamente pueden realizar profesionales con máquinas especializadas, suele solucionar el problema. Los expertos de Total España también nos han explicado pormenorizadamente las particularidades de cada uno de los cuatro tipos de cajas automáticas principales que podemos encontrar en el mercado:

Cambio de convertidor de par

Audi_RS6_Avant_2013_15-650x433

Lo suelen utilizar los vehículos más potentes, con mucho par (Tiptronic, Steptronic..). En este tipo motor y caja de cambios se unen mediante unos anillos toroidales. Están bañados en aceite, lo que genera un deslizamiento cuando se juntan los anillos, lo que permite el cambio de marchas.

Es un sistema bastante simple, duradero y fiable y las mejoras electrónicas han logrado cambios más rápidos, con mejor consumo y sin apenas patinado entre relaciones. Su mantenimiento consiste en cambios del aceite de transmisión y el filtro (varía según el fabricante y modelo, pero en torno a los 60.000 km). Si se omite este paso o hay alguna fuga es cuando pueden aparecer las averías.

Cambio de variador continuo

Toyota-Prius-2016-interior-04-700x467

Toyota Prius 2016 interior 04

Es el modelo que emplean muchos modelos híbridos, pues maximizan el consumo y priman la conducción suave. En lugar de una caja de cambios hay un sistema de poleas cónicas que reciben la fuerza del motor, unidas por una correa en V que varía su extensión. No existen las marchas como tal, sino que la caja va cambiando de desarrollo continuamente para adaptar la potencia a la velocidad (le cuesta cuando se pisa el pedal a fondo).

La electrónica ha logrado que pueda simular algunas marchas. Es un sistema de transmisión que no precisa de un mantenimiento especial, más allá de revisiones periódicas que recomiende cada fabricante, y no suele presentar problemas graves.

Cambio robotizado

Citroën_C4_Cactus_63-650x366

Citroën_C4_Cactus_63

Se trata básicamente de un cambio manual, si bien la acción del embrague y del selector de marchas se contola por un sistema formado por electroválvulas y una unidad de control. Introducidas en si día por BMW (SMG) y Alfa Romeo (Selespeed), en la actualidad lo montan habitualmente marcas francesas de PSA y Renault (CMP, ETG), sobre todo en coches urbanos, para simplificar la conducción.

Han ganado en comodidad y rapidez respecto a hace unos años pero es de esos cambios a los que hay que “pillar el truco”. Debe sustituirse el líquido hidráulico del selector de las velocidades, pues la caja de cambio es convencional. Y, ya a largo plazo, se recomienda cambiar el embrague por desgaste.

Doble embrague

Volkswagen_Passat_2.0TDI_BMT_051-700x394

 

Volkswagen_Passat_2.0TDI_BMT_051

Las más conocidas son las DSG de Grupo Volkswagen y las PDK de Porsche, pero ya las equipan más marcas. Se trata de una caja de cambios dividida en dos, con una pareja de embragues robotizados, uno para las velocidades pares y otra para las impares. De este modo, los cambios son instantáneos.

Con el paso del tiempo han ajustado aún más los cambios, haciéndolos casi imperceptibles, y mejorar consumos ante sus equivalentes con cambio manual. Aptas para muy diversos tipos de coches, son más complejas y algunas requieren cambio de aceite (en torno a los 60.000 km recorridos) o sustituir los discos. A lo largo del tiempo se han detectado fallos en el sistema de electroválvulas de algunos fabricantes, pero ya son anecdóticos.

Las 25 averías más habituales que sufren los coches

Puede que te suene Dekra, una compañía por cuyas estaciones de ITV pasan en torno a 15 millones de vehículos en los últimos dos años, que corresponden a las diferentes versiones de unos 230 modelos distintos. Es gracias a los datos que publican en su web (fantástica para perder tiempo si te gustan los coches de segunda mano) con lo que elaboramos los informes de los coches más fiables del mercado(2014 y 2013). Son informes bastante completos, ya que solamente informan de un coche cuando revisan al menos 1.000 unidades

En estas inspecciones se inspecciona el coche muy a fondo. Dividen su análisis del vehículo en cinco apartados claves:

  • Chasis/Dirección: Se comprueba el estado de la suspensión, (amortiguadores, muelles, puntos de anclaje…) y de la dirección (rótulas, bomba de asistencia…)
  • Motor/sistemas anticontaminación: Se centran en detectar posibles fallos de motor, incluido el sistema de escape, y sistema de transmisión (caja de cambios, diferencial..)
  • Carrocería/interior: Se vigilar su deterioro (corrosión, faros)… así como el cinturón de seguridad y des justes del salpicadero.
  • Sistema de frenos: Para comprobar su eficacia y posibles fallos en el sistema de frenado (pastillas, discos, servofreno, líquidos…)
  • Electricidad/electrónica: Se localizan posibles fallos eléctricos (luces en el cuadro de mandos, cierre, climatizador..)

Además de descubrir los coches que dan menos problemas, también conocen las averías más frecuentes que se han detectado. Son estos

1. Airbag

airbag-coche

El airbag fue introducido por Mercedes en 1980 y se ha popularizado hasta el punto de ser uno de los sistemas de seguridad que no pueden faltar en el coche. La vida media de un airbag es de 10 años y, si uno de los airbags de tu coche tiene algún problema se iluminará un testigo en el cuadro de mandos (puede ocurrir también si el coche se queda sin batería). En ese caso deberías pasar por un taller… y puede que solamente deban resetear la centralita para apagar el testigo… o cambiar  alguna pieza, que es algo más caro.

Relacionada: Cómo funciona un airbag

2. Bombillas fundidas

El sistema eléctrico de un coche puede tener picos de tensión, que provoca que alguna bombilla se funda antes de tiempo (su vida media es de cinco años, aunque las bombillas LED duran tanto como el coche). También pueden fundirse porque entre humedad al faro. Se trata de averías de difícil localización, así que, cuando esto ocurre, lo más sencillo es cambiar la bombilla. En un coche antiguo podrás hacerlo tú mismo (solamente tendrás que afrontar el pago de la bombilla, muy baratas si son normales y algo más caras si es una halógena).

Relacionada: Las luces de tu coche: cómo son y para qué sirven

3. Barra estabilizadora

barra estabilizadora

Esta barra metálica une las dos ruedas de un mismo eje para mejorar la estabilidad en curva del vehículo, ya que permite solidarizar el movimiento vertical de las ruedas opuestas, reduciendo  la inclinación lateral que sufre la carrocería de un vehículo cuando es sometido a la fuerza centrífuga, típicamente en curvas
. Forma parte de la suspensión del coche, debería durar toda la vida del vehículo y no suele notarse su deterioro. a no ser que se rompa por completo (entonces su comportamiento en curva será mucho peor). En ese caso, debes cambiar la parte deteriorada (no es especialmente cara)

Relacionada: Amortiguadores: por qué son tan importantes

4. Brazos de suspensión

Son claves en la suspensión, ya que es donde se sujetan los amortiguadores y manguetas (donde se sujetan las ruedas). Deberían durar toda la vida del coche, pero es clave que revisen su estado en el taller, ya que, en caso de que se deterioren y lleguen a romperse, puedes desde perder una rueda a quedarse sin dirección… y en ese caso el accidente es inevitable. Sustituirlos no supone tampoco un desembolso muy grande (desde 150 euros).

5. Cojinetes

También conocidos como silentblock, sobre estas piezas (de goma vulcanizada, o de poliuretano) se unen las suspensiones al chasis, de forma que no existan piezas móviles metálicas en contacto. Su misión es conseguir un buen aislamiento y permitir que las suspensiones trabajen correctamente. Se retuercen y deforman en aceleraciones y frenadas (es su función) y, a pesar de que deberían durar toda la vida del coche, se desgasten, por lo que aparecen holguras en los elementos de la suspensión. Puede percibirse si se transmiten más ruidos y vibraciones al habitáculo o si el coche tiende a desestabilizarse en recta. Sustituirlos no supone más de unos 90 euros.

Relacionada: ¿Circulas con amortiguadores en buen estado?

6. Centralita electrónica del motor

La centralita gestiona el funcionamiento electrónico del motor.
.. es clave para que todo funcione correctamente (encendido, inyección…) A pesar de que las centralitas duran toda la vida, problemas haberlos hay los. Se sabe de inmediato, ya que se enciende el testigo de avería del motor y el coche va a tirones, cuando no se para directamente. La solución va desde reprogramar la centralita (entre 100 y 200 euros) o cambiarla por una nueva, que hará menos gracia al que le toque. Cuando su fallo no es tan evidente, la gente se da cuenta en la ITV, cuando le indican que emite más gases contaminantes de los permitidos… que puede ser debido a un fallo en las bujías (que duran unos 60.000 km) o el filtro del aire(40.00 km de vida útil).

7. Corrosión en la carrocería

oxido carroceria

No deberían formarse nunca, cuando uno cuida bien la carrocería, pero a veces se forma óxido en la parte inferior, la zona más expuesta al agua y la suciedad. Hay que prestar atención a esa zona (el mejor modo es levantando el vehículo en un elevador) y, a los primeros síntomas, reparar la zona, jalándola, aplicando masilla y repintarla. Esta acción cuesta unos 200-500 euros, en función de la cantidad de zona afectada.

Relacionada: Cómo lavar bien el coche

8. Catalizador

El catalizador reduce el impacto ambiental de las emisiones contaminantes nocivas de los vehículos. Produce modificaciones químicas en los gases de escape de los automóviles antes de liberarlos a la atmósfera, para reducir la proporción de algunos gases nocivos generados en el proceso de combustión. Dura unos 150.000 km, pero a veces se acumulan demasiados gases de escape sin quemar en el catalizador y éste no es capaz de eliminarlos por completo.

Sucede por abusar de los trayectos cortos o tener las bujías en mal estado (en caso de los coches de gasolina) o por realizar muchos recorridos urbanos (y cisrular a bajas revoluciones) en el caso de los diésel. Es por este motivo que se recomiend acircular a altas revoluciones antes de pasar la ITV.  Cambiarlo no es barato pues supone embolsar unos 700 euros.

Relacionada: Cómo ahorrar dinero al pasar la ITV

9. Frenos con óxido

En ocasiones se oxidan partes metálicas del sistema de frenado, lo que puede deteriorar el sistema o producir fugas de líquido. Están preparadas para que no ocurra nunca en la vida del coche. Podrás detectarlo observando los bajos del coche y, si hay fugas, comprobando si desciende el nivel del líquido de frenos (se encenderá el testigo en el cuadro de mandos) o si detectas manchas donde lo dejas aparcado. Puede eliminarse el óxido con una lija o cambiar las partes afectadas.

10. Discos de freno

frenos_consejos

Se trata de discos de aceros que va unidos a la rueda mediante la mangueta. Cuando se pisa el pedal del freno, la pastilla roza contra él y se reduce la velocidad. Su duración depende del tipo de conducción y del coche, pero es de unos 100.000 km. A partir de ahí pueden deformarse (lo notarás porque el volante vibra mucho al frenar) o oxidarse, por la zona en la que van unidos a la rueda (solamente podrás verlo si desmontas el neumático. El precio de unos nuevos es muy variable, pero los puedes encontrar a partir de100 euros.

Relacionada: Cómo detectar problemas en los frenos del coche

11. Fallos electrónicos

Cada vez son más habituales los fallos en los sistemas electrónicos controlados por alguna centralita.. porque cada vez hay más en los vehículos: faros y limpiaparabrisas automáticos, climatizador, ESP… Dependen de sensores, conexiones, que pueden fallar por múltiples causas. Lo detectarás porque hay cosas que no funcionan (si en el cuadro de mandos hay testigos de avería, deberían encenderse). El coste de reparación es muy variable.

12. Filtro de partículas

Los motores diésel emiten peligrosas partículas (que provocan cáncer). De un tiempo a esta aparte, los fabricantes han integrado en el sistema de escape los filtros de partículas, que retienen las partículas sólidas generadas en la combustión para que el motor contamine menos.
 Su vida útil estimada es de unos120.000 km.

Cuando la conducción es demasiado tranquila (a bajas revoluciones y en trayectos cortos) puede saturarse de partículas. Se encenderá un testigo de avería en el cuadro de mandos, e incluso deberías notar que la mecánica ofrece una menor respuesta. Si no se soluciona con un buen rato circulando en carretera a altas revoluciones… habrá que cambiarlo (desde 200 euros).

Relacionada: Por qué la gente no acierta al elegir coche diésel

13. Faros desajustados

faro bmw serie 5 inteligenteEn esos pequeños toques al aparcar, los faros pueden moverse ligeramente.. y que su haz de luz se desvíe (hacia arriba deslumbrarán a otros usuarios de la vía) y hacia abajo no te verán bien. La solución es ajustar el faro (lo puedes hacer tú mismo, frente a una pared), pero si el golpe ha destuido las patillas que lo sujetan (lo verás porque el faro se mueve), entonces hay que cambiar la óptica por completo… y en función del coche puede suponer un montón de dinero. Lo mejor es prevenir y no golpear el coche al aparcar.

14. Freno de mano destensado

Si debes tirar mucho del freno de mano para que pueda retener eficazmente al coche es muy posible que se haya destensado. No debería ocurrir, pero conviene que en tu taller de confianza lo revisen cada 50.000-70.000 km. Si esto curre, su tensado no es una reparación difícil ni en absoluto costosa.

15. Frenada irregular

Puede que una de las ruedas frene menos que una de las otras… y no te enteres en una conducción normal. Y es que este tipo de fallos solamente se notará en una frenada muy brusca… en la que el coche se desestabilizará. También en un taller o en la ITV, que miden, con la ayuda de un aparato llamado frenómetro, la fuerza con la que frena cada rueda. La reparación del problema no debería costar más de 150 euros…. pero va en función de qué falla en esa rueda.

16. Fuga de aceite

cambio aceite del coche

Ya hemos hablado mil y una veces de la importancia del aceite para el motor. Una pérdida podría suponer que se quedase sin él… y provocar incluso a la muerte de la mecánica. Si hay una fuga deberías ver aceite en el suelo después de llevar un tiempo aparcado… o un muy bajo nivel de aceite (que debes comprobar a menudo). Si llega a niveles muy bajos se enciende un testigo. Si es el caso, para tu coche y llévalo a un taller a que arreglen la fuga (desde 70 euros) y renueva el aceite.

Relacionada: Claves para elegir el mejor aceite del motor para tu coche

17. Fugas en la dirección

Las dirección asistida funciona gracias a un circuito hidráulico que lleva aceite. Si la bomba no tiene lubricante puede estropearse. Es de esas averías que notas muy rápido: la dirección se endurece a medida que pierde el aceite. Reparar la fuga puede costar desde 50 euros, pero si hay que cambiar la bomba, vete preparando cerca de 500 euros (normalmente duran toda la vida útil del coche).

18. Fuga de refrigerante

El líquido refrigerante (mezcla de agua y anticongelante) refrigera el motor y es clave para evitar sobrecalentamientos (que podrían acabar con la mecánica). Es un líquido coloreado, así que resulta muy fácil localizar las pérdidas, al ver un charco si esta parado. SI pones en marcha en coche, verás cómo se enciende el testigo de temperatura del motor. No escatimes en arreglar la fuga o incluso cambiar la pieza si es necesario.

19. Guardapolvos

La transmisión envía la fuerza del motor a las ruedas… y entre ellos está la junta homocinética, cubierta con un fuelle de goma que protege del polvo a esa importante zona… y contiene grasa para que todo funcione correctamente. Dura unos 100.000 kilómetros, pero puede romperse antes. Entonces se pierde esa grasa, se oye una especia de claqueteo al girar la dirección en marcha y el coche no avanza. Entonces toca cambiarla (es una reparación barata, a partir de 50 euros.

20. Pastillas y pinzas de freno

frenada irregular

Cuando pisas el freno, las pastillas rozan contra el disco  para detener el vehículo. Duran, de media,60.000 km (en deportivos y coches muy pesados, su vida útil es menor), pero en función del uso puede gastarse antes. No cuestan demasiado (menos de 100 euros por eje) y sabrás que toca cambiarlas porque se enciende un testigo en el cuadro de mandos.

Las pinzas de freno son las encargadas de presionar las pastillas contra el disco. Deberían durar toda la vida del coche, pero puede que se deterioren , algo que es mejor comprobar en un taller. Cambiarlas cuesta unos 250 euros.

Relacionada: Trucos para mantener los frenos en buen estado

21. Rodamientos

Los rodamientos son los elementos sobre los que gira otra pieza mecánica.
 Aunque deberían jubilarse junto al coche, sí pueden deteriorarse y entonces la pieza a la que ayudan no gira correctamente. Se nota enseguida, porque el roce entre los metales produce chirríos (normalmente a bajas velocidades). Si esto ocurre, cámbialos cuanto antes para evitar desgastar piezas más costosas (su precio parte de 60 euros).

22. Rótulas

Como en una rodilla, las rótulas son elementos que permiten que la dirección y la suspensión giren o doblen. A veces se averían y llegan a romperse. Si esto ocurre el accidente es casi inevitable, ya que puedes desde perder una rueda a quedarte sin dirección. Para comprobarlo, hay que controlar su estado en un taller y cambiarlas si así te lo recomiendan (su precio parte de 90 euros).

23. Tubo de escape

tubo de escape bajos coche

Por el tubo de escape se expulsan los gases que genera el motor en la combustión. Es mucho más largo que esas salidas que ves en la zaga de los vehículos. Dura en torno a unos 130.000 km, pero como esos gases están calientes, se producen grietas y roturas en los puntos de unión de los diferentes tramos del tubo o con piezas como el catalizador, silencioso… Se nota bastante rápido, ya que el sonido del coche cambia y, si no se actúa pronto, el coche perderá facultades y rendimiento. El precio del arreglo varía, pues puede que la fisura pueda arreglarse, o haya que sustituir un tramo solamente… o bien todo el conjunto del escape.

Relacionada: ¿Qué significa ese color de humo que sale del tubo de escape?

24. Sistema eléctrico

En Dekra se refieren a todos los elementos eléctricos del coche no citados antes, como las luces interiores, luneta térmica, radio, cierre centralizado…
 Estos sistemas están preparados para durar toda la vida del coche, pero cuando no funcionan puede deberse a varios motivos. Desde que no tenga su fusible correspondiente, a una bombilla fundida… o algo que implique un mayor desembolso de tiempo y dinero para localizar la avería y repararla.

25. Soportes

Sobre ellos se apoyan elementos de todo tipo, como el motor. Si uno de ellos se rompe, aquello que sujeta tenderá a moverse y puede provocar daños en piezas cercanas. Por suerte, duran bastante (unos 150.000 km) y en el caso de que uno esté afectado es fácil notarlo, porque aumentan las vibraciones y los ruidos. Cambiarlos no es caro. depende del soporte, pero es fácil localizarlos desde 30 euros.